jueves, 5 de octubre de 2006

hiru dira

HIRU DIRA…


Hiru dira dagoeneko
poesiarik gabeko hilak
ileak, ajeak, aireak.

Ezin naiz
idazle izan

Zer zara izan, ba?

Esnatzean zurrumurrua,
gauetan, berriz,
itzalik ez dutenen ingurua,
baliteke, oihartzuna.

Eguzkiaren gezia
arratsaldean,
hodeiaren harresia
ordu bi eta erdietan.

Pailasoaren sudurra
itzartzen naizenean
edo trapezisten soka
mihisearen sareetan.

Hiru dira jada,
poesiarik gabeko haizeak
guraizeak, oinazeak.

Ezin ninteke ezer izan,
izan ere ezin naiteke,
besteak direnak direlako.

Ez naizelako
naizena.


Hiru dira…..


lunes, 2 de octubre de 2006

idazten

Hola¡
Siento que no se me entiende.
Yo no sé matar, no es que yo, autor seudoanónimo de estas palabras haga el ejercicio público de confesar que en algún momento de mi vida que se me haya pasado por la cabeza asesinar y que indudablemente sé hacerlo. Por favor releed el título y aseguraros que está en primera persona del singular, en primera persona del singular. No dice ni pretende decir que -yo, autor- en la más oscura de mi soledad os confiese algo inconfesable; más bien parapetados en en esa inocua ingravidez que os proporciona el ordenador, vosotras y vosotros también sabéis matar, a pesar del pesar más indómito contra el que se pretenda luchar. Primera persona del singular.





Y saliste
al camino
despierta.

Aquí termina la senda,
acariciaste al caminante
desnuda.

Aquí .

¿Y tu vereda?
¿Dónde muere tu vereda?
-respondió aturdido
el peregrino-.

Aquí la tuya

¿Y dónde acaba tu camino?
una y otra vez ,
el impaciente romero.

Aquí el tuyo.

Y al siguiente día
abrazaste
el camino,
despierta,
desnuda
desdicha.

Y allí,
allí yacía, sereno.

Yo soy,
yo soy el fin de tu sendero,
despierta,
desnuda,
desdicha,

-sin huida-.

Tu vida
peregrino,
tu vida,
sin huida,
aquí junto a éste,
mi eterno beso.