sábado, 29 de septiembre de 2007

Acaricia mi desdicha

Alguien -como tú- se olvidó de mí
en la cuneta de la carretera,
me acurruqué y esperé
a que parase aquella furgoneta.

Alguien -como tú- apareció
en el interior de aquella enorme vagoneta
llena de flores, colchones y rincones.
Le di dos o tres besos y un solo abrazo,
y nos precipitamos al vacío,
- del que nunca había salido-.


Para tu furgoneta
desnuda,
y cuando notes la sobria caricia sobre tu piel
del helador grito de mi terrible caída
desnuda,
para tu vagoneta.

Mi desdicha caricia.

mila esker