COMENTARIOS
Eskerrik asko. Muchas gracias. Sé que no es fácil ser lector de un blog y ser lector de éste tiene mucho, mucho mérito. Últimamente han sido varias personas las que de una u otra forma se me han acercado para comentarme varias cosas sobre mis textos, a decir verdad, los menos literarios.
Respecto a Munipak, no tengo mucho que añadir. No son santo de mi devoción y mantengo cada una de las ideas que ahí exponía. Decía en euskera: “cuando les necesito no están y cuando están es para multar” y es tan real como la vida misma. La vía Represión, sean multas, sea cárcel como únicos métodos para la resolución de los problemas y conflictos sociales, incluso los más domésticos, son un mal inicio para un final anunciado fatídico y en ocasiones trágico. Un problema mal planteado jamás tendrá un óptimo resultado.
Mi otro texto sobre mis vivencias infantiles en La Salle también ha dado pie a varios comentarios. A decir verdad, la gente se extraña de que todavía recuerde y mantenga esos momentos en mí. Es difícil olvidar. Es difícil olvidar principalmente por todas las repercusiones que tuvieron y tienen en mí: me las quedo en lo más hondo de mis laberínticas entrañas. Frustrado tal vez, pero sobre todo, dolido.
No pretendo de ninguna manera ser un mártir, ni dar pena a nadie, simplemente mi intención es transmitir una forma de sentir en un contexto determinado que indudablemente me ha marcado para toda la vida. De la misma forma entiendo y acepto que ese modo de sentir la vida es diametralmente diferente para cada uno de los que por allí pasamos. La vida se ve, se toca y a su vez se transmite con vibraciones antagónicas según las diferentes perspectivas y experiencias contenidas en ese momento.
De aquel gran colectivo de personas que pasó por el colegio, sin ninguna duda, salió gente de gran renombre, personas aferradas a los grandes supermercados del poder o de judicatura, políticos de todo el espectro, y también, a su vez, personas que han tocado fondo en el mundo de las drogas o estafadores del tres al cuarto. Pero sobre todo han salido hombres normales, luchadores y algún que otro superviviente.
Disculpas a todos a los que os haya molestado por algo que haya dicho, mis más sinceras disculpas. Y sobre todo, gracias por haber estado este ratito conmigo, gracias por trasladarme lo que pensáis, y sobre todo gracias por abrir el ordenador y acordaros de este infame escritor o lo que sea. Eskerrik asko
