Lekumberri
Horrela sinatzen nuen nik orain dela 28 bat urte, 16/17 urte izango nituen. Gaurkoan, nire gaur egungo lankide batek, - nire ikasle garaian nire institutuko Latina irakaslea-, garai hartan idatzi nuen poesia ekarri dit. Hau, bada, testu historikoa, zeuek ikusi.
Testuak ez du titulurik, antzinako makinaz izkirituta dago.ç
Un día arrojaron a nuestros hombres al acantilado,
el silencio adormeció la semblanza de todo sentimiento
mas su sangre corría entre suspiros.
Un día arrojaron a nuestros hombres al acantilado,
sus cuerpos yacían moribundos
mas lanzaban sollozos desesperados.
Un día arrojaron a nuestros hombres al acantilado,
desde arriba llorábamos esperanza
mas nunca nos olvidamos de ellos,
porque nuestros hombres moribundos
nacen y vuelven a nacer muriendo.
Un día y otro día nuestros hombres moribundos reviven,
reviven lo nunca perdido en el acantilado.
Desde esta silenciosa y humilde celda literaria quiero agradecer a Blanca profesora y compañera este recuerdo de mi juventud.
Eskerrik asko
